La finalidad de la Medicina es ayudar al enfermo. Desde mi posición, habiendo estudiado distintas disciplinas, no creo en divisiones arbitrarias como "medicina ortodoxa" y "medicina alternativa": cada una tiene su lugar y circunstancia, según la condición que deba tratarse. En casos extremos, sólo la hospitalización o la cirugía pueden resolver un determinado tema en un momento concreto. Pero en muchos otros casos pueden plantearse distintas posibilidades terapéuticas: tratamientos convencionales, homeopatía, orientación nutricional y preventiva.
Las personas tienen derecho a elegir el tipo de medicina con que desean ser tratadas . A alguien afín a la homeopatía no le gustará que se empleen tratamientos clásicos o supresores. Por contra, ciertos individuos prefieren la medicina tradicional. El conocimiento de áreas y enfoques diversos permite una visión mucho más amplia y diferente de una enfermedad dada, y una mayor maleabilidad a la hora de adecuar los tratamientos . Creo profundamente que el acto de curar comienza con una óptima relación médico-paciente, y la base de la misma es el diálogo sincero: cuántos más lenguajes se hablen, mayor será la posibilidad de comprendernos.
